martes, 2 de octubre de 2007

Y sucedió así...


Una noche de sábado, de aquellas en las que me quería quedar en casa sin hacer nada más que regresar por un instante a mi 'chiquititud' viendo en la tele la repetición de ROBOTECH -había sido una semana difícil en el trabajo y las noches las pasaba avanzando mi tesis de maestría-, es más, ya estaba en pijama y con un ponchito de esos que, aún siendo pequeños, abrigan un montón.

Mi celular estaba descanzando a mi lado en el sofá, pensé entonces que esa sería mi única compañía aquella noche; mis hermanos había viajado a Cañete y yo, que tenía una reunión de tesis el domingo a las 11 de la mañana, no pude hacerlo. El destino se encargaría en darme la contra... Cuando estaba por empezar el programa en cuestión, mi fiel compañero empezó a timbrar de pronto. Era un mensaje de texto que decía: Amix, en qué andas? Vente a San Miguel que estamos en mancha. No contesté, no tenía ganas de salir por nada; es más, mis ojitos se cerraron de pronto.

Desperté repentinamente por una bulla que había en la cuadra -'alguien' le estaba pasando la voz a otro 'alguien'- 'Ta mare, como joden la jateadita' me dije. El programa que tanto ansiaba ver ya había terminado y yo me la había pasado durmiento. Repuesto de la poco agradable despertada me propuse levantar el ponchito que se había caído del sofá e ir a la cama a continuar con mi interrumpida 'distracción' nocturna, de pronto volteé a ver mi celular -con la intención de apagarlo- cuando de pronto noto 2 llamadas perdidas y un mensaje que decía: 'Vienes? tenemos para rato!!!'. Creí que ya todo eso había pasado, que ya serían las 4 de la mañana o algo así y que lo único que me quedaba por hacer era seguir durmiendo. No había reparado en la hora hasta que llamé a la persona que me había llamado 2 veces: eran, recién, la medianoche (la noche es jóven aún, pensé...).

Mi amiga (llamémosle 'Z') me dijo por teléfono que había salido con su enamorado y una amiga de ella, que la amiga estaba aburrida sola y que -lo que viene a continuación fue lo que me terminó por convencer- estaba como para mi. No había terminado de 'masticar' la idea cuando le dije: 'No demoro, ya salgo'.

Me había puesto uno de mis mejores 'cha-chás' mientras pensaba en como sería esta 'amiga de mi amiga'; resulta que yo conocía a 'Z' hacía ya casi un año y supuse que, en un acto de purita buena fe mía, conocía bien mis gustos. Llegué al lugar de la reunión en cuestión de 15 minutos (sin contar el tiempo que me duché y alisté) y, tras llamarla nuevamente, fui a dar con el sitio exacto donde estaba reunida 'la gente' de 'Z' -ciertamente no conocía a nadie más que a su enamorado-. Grande fue mi decepción cuando de pronto, mientras empezaba a saludar tímidamente a unos reverendos desconocidos, ella se para -pude notar en ese momento que 'Z' había estado algo 'picada' por el trago- y me señala a 'F' diciendo a viva voz: 'Amiguiiitoooo.... ella es la amiga por la que seguro viniste!!!'. En ese momento no me quedó otra que agachar un poco la cabeza y desear con todas mis fuerzas que la tierra me tague en ese preciso instante.

Mi estadía en aquella reunión no duró mucho por mucho tiempo, tuve que inventar algo para largarme de ahi. Supuse que 'Z' me odiaba mucho, puesto que 'F' estaba más fea que una patada en los h..., perdón... en el estómago. Me había alistado mucho por las puras arberjas y eso me empinchaba, decidí entonces apartarme a una mesa hasta terminarme la jarra que minutos antes, apenas había llegado al grupo, había pedido. Ya que estaba ahí quise 'distraerme' un poco chequeando a las meseras y cuanta flaca se cruzase por mi camino. En una de esas, sentí como una pequeña mano se posaba sobre mi hombro: 'Hola', me dijo 'L'.

Como si una decepción había sido poco aquella noche, 'L' había aparecido de pronto para darme una muy grata sorpresa. Ésta era una señorita -una nenita- muchos años menor que yo, que estaba muy bien y que había conocido por ser la hermana de un sujero que conocí en un trabajo antiguo. 'L' estaba con unos amigos de su universidad, aunque me confesó que estaba un poco aburrida, Somos 2 -le dije- pero, por que no te vienes? -le sujerí algo prespicáz, suponiendo de antemano una rotunda negativa. Puede ser fue su respuesta, en ese momento me dio un beso en la mejilla y se regresó a su grupo mientras alcanzaba a decir Ok, chau.

Me había terminado la jarra y disponiéndome a pararme cuando a lo lejos observé a alguien que alzaba la mano, como quien dándome una señal, era 'L'. Y tú? le pregunté, Sino que mis amigos se fueron y yo quería seguir bailando, tu aún te quedas no es así? No me quedó otra que quedarme (y yo que no quería... :P). Conversamos de muchas cosas y, sobre todo, bailamos bastante aquella noche. Ya entrada la noche, 'L' me dice algo preocupada: Quasi, cómo hago, me olvidé la llave de mi departamento en la cartera de mi amiga y ella se fue con el grupo -yo, como todo un caballero que se digne, le ofrecí la calidez de mi departamento para que pase la noche, poniendo especial énfasis en que lo hacía sin una sola pizca de malicia. Ella accedió.

Llegando a mi casa le sugerí que, si no tenía sueño aún, quizás sea buena idea comprar unos piqueos y algo de tomar para continuar con la conversa, ella me sorprendió cuando escogió la oferta de una marca de vodka que venía con un refresco para acompañar. Yo accedí.

Cuando ambas botellas (tanto la del vodka como la del refresco) se estaban por agotar y la conversa había llegado al punto de hablar (rajar) cada uno de sus ex's, sucedió lo que al menos yo hubiera esperado, quizás, en otras circunstancias: juntamos nuestros labios y terminamos besándonos. Aquel beso duró más de lo que hubiera podido esperar, ella fue bajando un poco mientras yo le quitaba lo que traía encima. Los dos accedimos.

Hicimos lo que quisimos aquella noche -y quisimos mucho- y los 2 terminamos abrazados y dormidos en cama de mi hermano (es que es mucho más cómoda que la mía, jeje...). Al despertar noté que estaba solo, que era tarde (plan de 11 de la mañana) y que ella no estaba... ¡No estaba! Salí raudo del cuarto y todo estaba calmado, el sol iluminaba el cuarto vacío y arreglado, sin razgo alguno de lo que pasó aquella noche salvo una nota que estaba sobre la mesa y que decía:

Me encantó lo que pasamos y espero que vuelva a pasar en otra oportunidad. Mis llaves sí las tenía en la cartera y me alegro que las coincidencias se hayan dado. Llámame en cuanto puedas y cuando quieras, por favor. Te quiere mucho: 'L'.

No la pude volver llamar desde entonces y si algo he aprendido de aquella noche es que, si te encuentras con alguien que no ves buen tiempo y te atrae, lo primero que debes hacer es pedirle su teléfono. Sí mis queridos lectores, adivinaron el motivo -no le había llegado a pedir el teléfono a la susodicha- y es por eso que aquella fue la última vez que la vi...

Quasimodo

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"L" de ELI ??
Deberias usar numeros, me son mas faciles de recordar que letras :D o usa nombress de cartoons :D

Chelessar dijo...

Ese errante, y que paso cuando despertaste? uhm falta pulir el arte? muy simple la descripción de tu encuentro.

Y eso de no pedirle el fono a una chica que no vez hace ufff mostrando tu nuevo equipo es remonse solo a este errante le pasan!! mas huevas!!

Anónimo dijo...

Es algo que hay que tomar muy en cuenta....algo tan simple como un numero telefonico lo que puede cambiar....
A mi en lo personal me gusto, y te lo he dicho varias veces tienes una forma de expresar muy singular...ME ENCANTA.
BESITOS!!!
atte Tania

Anónimo dijo...

te gusto? bueno al verdad eso a mi me sono a que se tomo un par de tekilas y tuve un sueño mojado.

Ultimas Virgenes dijo...

jaja, me gustó, fue real lo que contaste?.. yo que tu hermano te mato JAJAAJA

Anónimo dijo...

....cueeeentalee q t conoci bailandooooo cuantaleeee q soy mejor q elll......t mataste rajando a tus ex q t olvidaste d su numerooooo............mi querido errante aceptaloooo solo es eso...SEXOOOO Y MAS SEXOOO!!!!jajajajajajaja...;p Nellax