Haciendo un break con respecto a Daño Colateral, quiero contarles algo de lo que he sido testigo privilegiado, y mejor lo escribo antes que se me vaya por completo. Esta historia empieza de la misma manera que muchas otras en la historia de este blog: sin querer queriendo.
Hace ya casi un año conocí a una chica (llamémosla Liliana), como pudiera conocer a cualquier otra en verdad; ella no es de por aquí y en verdad que, a primera impresión, se le ve una chica bastante alegre aunque bastante seria en sus convicciones (al menos cuando conversé con ella en más de una ocasión tenía sus metas muy claras con respecto a su trabajo, el enamoramiento y hasta matrimonio). A veces el encontrarte a una mujer que las tenga tan claras hasta infunde un poco de temor sobre si entrarle o no, sobre todo teniendo en cuenta que ella muestra cierta predisposición al flirteo. Si te encuentras en una situación que, sabes, no se repetirá muy seguido y ves que tienes la puerta abierta para con alguien; entonces, creo yo, cualquier hombre no perdería la oportunidad de tocar a la puerta y entrar. Hago la salvedad que ninguno de los 2 estaba ebrio, porsiaca.
No sé los motivos que movió aquella noche a Liliana, pero todo lo que pudo pasar pasó; nos desinhibimos por completo, la pasamos lindo en verdad. Pero como bien es sabido, y lo mencioné líneas arriba, hay circunstancias que uno no puede retener y así tan efímeras como llegan, se van… Y entonces ella se fue al salir el sol de la mañana siguiente, no sin antes diciendo que sentía algo fuerte por mi, que la pasó bárbaro, que se tenía que ir pero que ya quisiera verme de nuevo. Ha pasado algo más un mes desde entonces. De cuando en cuando nos comunicamos, ya sea por correo o por teléfono, pero de la manera más cordial posible y sin siquiera mencionar lo sucedido aquel día.
Hace como 2 semanas atrás, en uno de mis sueños, se apareció Liliana de entre tanta gente –qué raro, por algo será?– pensé; pero no la vi alegre como la conozco, sino algo reservada y hasta triste, podría decir yo. Le pasé la voz en más de una ocasión pero como que se hacía la loca y no entendía por qué. De pronto, de por detrás de ella, se apareció alguien, que la agarró de la cintura, y le decía: amor, ya vámonos –entonces Lily me miró con algo de culpa, agachó la mirada y volteó donde estaba él, le sonrió y se fueron de la mano. En mi sueño me sorprendí pero lo tomé tal como era, un sueño. Recuerdo que en varias oportunidades tuve sensaciones como de Dejavu y estoy seguro que proviene de algún sueño que tuve, aunque nunca creí que mis sueños fueran premonitorios o algo que se le parezca.
Volviendo un poco a la historia, un par de días atrás me encontré por el chat a una de las amigas de Liliana (Cindy, quizás la más íntima de todas) y bueno, entre conversa y conversa, Cindy me dijo que en unos minutos se iba a cenar con quien es ‘el amorsote de Liliana’. Como entenderán, mi sorpresa fue tremenda al leer esa línea en el messenger (no fue exactamente un dejavu, pero de pronto evoqué el sueño que tuve) y entonces, haciéndome el loco, busqué que Cindy me suelte más información:
Quasimodo: -qqq???
-Lily tiene enamorado?Cindy: -así es, amiguito, que no sabías?
-hace ya un buen tiempo que el corazón de mi lili ya tiene dueño
-en serio no te había dicho?Quasimodo: -mira tú, q guardadito se lo tenía…
-ella estuvo por aquí y no contó nada, para felicitarla, mínimo no?Cindy: -jajajaja que raro de veras amix
-se llama Juan y ya tienen juntos como 6 meses y parece que la cosa va en serio
-hasta hace como un mes mi lili se los presentó a sus papis
Detrás de la computadora, más que contrariado, me encontraba lleno de un morbo por saber más que no había tenido hace mucho. Intenté llamar a Liliana pero sin resultado alguno, sonaba ocupado y eso hacía que mis ganas por saber se incremente cada vez más.
Quasimodo: -Cindy, estoy llamando a lily pero no contesta!!! Cindy: -ni te va a contestar, ahorita está hablando con su amor, él está afuera de mi cuarto
-él vive en la misma quinta donde vivo yoQuasimodo: Cindy: -es más, pregúntale dónde va a pasar año nuevo ![]()
-ella se va a venir donde estoy yo para pasarla con élQuasimodo: -ah mira tú… Cindy: -bueno amiguito, me voy a cenar con Juan, ahora si te podría contestar, jijiji…
-si la llamas no le digas que te conté ahQuasimodo: -descuida, no diré nada, esta conversa queda entre nos Cindy: -oki
-besitos!!!!
-chau
En el acto llamé a Liliana y, dicho y hecho, ahora sí la llamada entró y ella me contestó:
- Hola mi querido quasi, cómo estás? –preguntó con voz algo somnolienta
- Te molesté, interrumpí algo?
- No para nada, me estaba yendo a descansar es todo
- Entonces si estaba por interrumpir tu sueño
- No, como crees? –dijo ella
- Porque como te llamé hace unos minutos y no contestabas… – juaz! primera estocada de la noche
- Es que estaba hablando con mi amiga Cindy un rato –dijo ella, a lo que no me dio mucha confianza porque, atando cabos, yo estaba chateando con Cindy y ella me dijo que Liliana estaba hablando con su enamorado
- Ah ya… –no le mencioné lo que había estado en el messenger con Cindy, quedamos en que esa conversa ‘no había sucedido’ –Sabes una cosa, Lily?, hace unos días tuve un sueño donde aparecías tú…
- Ah si? seguro es un sueño lindo… a ver, cuéntamelo –sugirió ella, a lo que yo accedí. Una vez terminado de contarle el sueño, ella me dijo:
- Ve, que loquito eres, cómo crees que yo voy a tener enamorado? No está dentro de mis ‘planes’–me dijo ella algo incómoda, poniendo énfasis en lo metódica que era en ese sentido
- Bueno, al fin y al cabo ese no es roche mío, no? –traté, con ello de bajarle un poco de tensión a la conversa
- Podemos hablar de otra cosa? –preguntó ella en el acto – ahí está, te cuento que la otra vez tuve un sueño donde estabas tú… –y empezó a contarme lo que ella había soñado, en verdad, nada del otro mundo diría yo.
- Y a dónde te vas por año nuevo, sales de viaje o te quedas en casa? –irrumpí al rato con una nueva pregunta que se me estaba quedando en el tintero
- Pues no sé, fácil me quedo en mi casa y me encuentre con mis amigos después de la medianoche para salir a algún lado –hizo entonces una pausa, como meditando lo que a continuación iba a decir– aunque hay una posibilidad de salir de viaje, irme por ahí donde está mi amiga Cindy a pasar con ella… Unas amigas del trabajo se van a ir en grupo para allá así que por ahí me animo, aunque es una posibilidad –agregó.
- Entonces te vas de viaje… –pregunté tratando de buscar alguna confirmación de parte suya
- No sé, es una posibilidad, a lo mejor me arrebato y me voy con mi amiga
- Ah bueno… –agregué– y yo también puedo ir? –mi intención con esta pregunta era ponerla en aprietos
- Esteee… bueno, es una posibilidad nomás, a lo mejor me quedo nomás en casa, como te dije –el diablito que habita dentro de mi me decía: sigue jodiéndola, a ver como responde!!!, pero por otra parte, no quería que piense que sabía más de lo que debería de saber (si es que en verdad debería saber algo) y dejé la cosa ahí nomás… al menos por ahora.
Yo a Liliana le tengo un estima muy especial, muy aparte de lo que sucedió aquella oportunidad; entiendo muy bien si eso sólo quedó aquella noche y ella tiene a alguien a quien entregarle su corazón, me parece lindo eso; aunque por otro lado, me causa un cierto ‘no sé qué’ el que, a pesar de tener un enamorado (como asevera Cindy) no me haya hecho la aclaración ‘antes de’; digo, para dejar las cosas en claro… yo no me iba a enojar y mucho menos, negar… Digamos que esto me deja pensativo, no sólo somos los hombres los que guardamos este tipo de ‘secretitos’ (generalmente tan machacados e injustamente generalizados por ello, dicho sea de paso), y de ser verdad lo de Lily y Juan a mi me tiene sin el más completo cuidado porque al fin y al cabo, en todos lados se cuecen habas.
En qué terminará esta historia? yo por mi lado, seguiré como estoy y como estaba antes de toparme con Liliana: solo y feliz, o al menos eso parece, hasta q llegue ‘la indicada’.
Quasimodo.
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