
Para los que creen que un resentido es un tipo estúpido lleno de idioteces en la cabeza (justamente aquello que lo hace resentido) están en lo cierto y con eso, estoy haciendo un mea culpa sobre algunas actitudes que puedo asumir de vez en cuando y que puedan parecer estúpidas a simple vista. He aquí una manera de pensar de un resentido... No espero que estén de acuerdo con él sino que lo entiendan porque, es probable que en algún momento de nuestras vidas, nos hayamos sentidos resentidos con algo o con alguien.
Qué nos lleva a estar resentido? La verdad que pueden ser diversos móviles, sin embargo considero como uno muy personal, una especie de aplicar 'justicia' por mi propia cuenta cuando el Karma (haciendo mención a la serie 'My Name is Earl') no hace su trabajo (o creemos que no lo hace porque tiene cosas más importantes qué hacer).
Esta historia de 'justicia' empieza cuando conocí a una flaca en la universidad, apenas la vi por primera vez (ella pasaba por el otro lado del parquecito que hay en plena facultad) sentí una especie de 'conexión': nuestras miradas se cruzaron y puedo decir que ahí se dio mi primer impacto por ella... Bueno, acto seguido estaba sentado en el suelo porque me había chocado contra una pared que, por razones obvias, no pude ver, jeje...
Cuando llegué a la oficina del decano, pues tenía que buscar a un profesor para consultarle algo (en mi época más marciana de estudiante) me di cuenta que la persona que estaba a continuación mío era ella, aquella por la que me di el 'paredzaso'! No voy a decir que no pude ocultar mi 'entusiasmo' por aquel encuentro. 'Demonios' - me dije - 'está en info!!!' - no podía creerlo. Ella muy cortésmente me preguntó con qué profesor podía consultar sobre el tema que ella había ido a tratar, le dije muy entrecortado que podría preguntarle al profe al cual yo iba a hacerle la consulta a ver si él sabía algo y muy ñoño yo, le cedí mi sitio en la cola para que ella le pregunte Supuse yo que no tomaría mucho tiempo, así que bien podía esperar... ¡Qué caballero que soy!
Después de casi más de una hora esperando a que ella salga de la oficina del profesor, muy rauda y sin darme las gracias, ingresé algo contrariado a la oficina del profesor sólo para escuchar sus disculpas pues ya se tenía que ir a otra universidad a dictar, pues era sólo profesor de medio tiempo en aquella época. Tamales! - me dije - y encima ni se despidió.
Tuve un ciclo para 'conocerla bien', ya que llevé todo un período con ella. No podía negar que me atraía: era mucho más extrovertida, le gusta que la engrían y, aunque a veces hablaba como bebita, era capaz de aguantarle todos sus desplantes cuando trataba de invitarla a salir.
Una vez en la universidad, en el grupo de amigos al que ella y yo solíamos frecuentar (generalmente cada uno por su cuenta) y al que caímos de pura casualidad los 2, cabe explicar que yo había ido solo ahí porque previamente la había invitado a salir y ella me dijo que no podía salir de su casa. Se imaginarán mi cara de sorpresa al verla ahí bien divertida con sus amigas tomándose fotos. Para una cosa si puedo decir que era buenísima: conseguía lo que quería, aunque muchas veces buscaba arrimarse a algún chivo expiatorio que esté a la mano... entiendo lo que piensan, mis queridos lectores, muchas veces fui yo ese cojudo que caía ante sus peticiones. Tampoco tendrán que pensar mucho para fui yo su fotógrafo oficial aquella noche y, aunque traté de asegurarme con una foto con ella siquiera, nunca aparecí en su galería.
Casi finalizando el ciclo un buen amigo mío, de esos 'causitas' que se caracterizan por organizan 'los tonos', me invitó al que él organizaba por fin de ciclo. Era de mi círculo de amigos, mas no el de ella, así que se puede deducir ella no estaba invitada. Este amigo me dijo que si quería podía invitar a alguien, ya que por ser su pata, me podía dar una entrada doble a la zona VIP. La primera imagen que tuve fue la cara de ella tras decirle que podía estar en 'el tono de fin de ciclo' e incluso en zona VIP... Entonces me vino la inquietud: ¿vale la pena?
¿Vale la pena darle ese premio a alguien que, según yo, no hizo los méritos necesarios? ¿Vale ella la entrada VIP para que se vuelva a lucir en su galería de imágenes con amigas de ella que muy probablemente si lleguen a ir y no conmigo? Yo creo que la respuesta a ambas respuestas es no. Si eso es suficiente para considerarme un resentido, pues admito mi delito. Pero díganme acaso si ustedes no actuarían de la misma manera?
Para dar cerrada la historia, esa noche fui solo y la pasé de puta madre!
Qué nos lleva a estar resentido? La verdad que pueden ser diversos móviles, sin embargo considero como uno muy personal, una especie de aplicar 'justicia' por mi propia cuenta cuando el Karma (haciendo mención a la serie 'My Name is Earl') no hace su trabajo (o creemos que no lo hace porque tiene cosas más importantes qué hacer).
Esta historia de 'justicia' empieza cuando conocí a una flaca en la universidad, apenas la vi por primera vez (ella pasaba por el otro lado del parquecito que hay en plena facultad) sentí una especie de 'conexión': nuestras miradas se cruzaron y puedo decir que ahí se dio mi primer impacto por ella... Bueno, acto seguido estaba sentado en el suelo porque me había chocado contra una pared que, por razones obvias, no pude ver, jeje...
Cuando llegué a la oficina del decano, pues tenía que buscar a un profesor para consultarle algo (en mi época más marciana de estudiante) me di cuenta que la persona que estaba a continuación mío era ella, aquella por la que me di el 'paredzaso'! No voy a decir que no pude ocultar mi 'entusiasmo' por aquel encuentro. 'Demonios' - me dije - 'está en info!!!' - no podía creerlo. Ella muy cortésmente me preguntó con qué profesor podía consultar sobre el tema que ella había ido a tratar, le dije muy entrecortado que podría preguntarle al profe al cual yo iba a hacerle la consulta a ver si él sabía algo y muy ñoño yo, le cedí mi sitio en la cola para que ella le pregunte Supuse yo que no tomaría mucho tiempo, así que bien podía esperar... ¡Qué caballero que soy!
Después de casi más de una hora esperando a que ella salga de la oficina del profesor, muy rauda y sin darme las gracias, ingresé algo contrariado a la oficina del profesor sólo para escuchar sus disculpas pues ya se tenía que ir a otra universidad a dictar, pues era sólo profesor de medio tiempo en aquella época. Tamales! - me dije - y encima ni se despidió.
Tuve un ciclo para 'conocerla bien', ya que llevé todo un período con ella. No podía negar que me atraía: era mucho más extrovertida, le gusta que la engrían y, aunque a veces hablaba como bebita, era capaz de aguantarle todos sus desplantes cuando trataba de invitarla a salir.
Una vez en la universidad, en el grupo de amigos al que ella y yo solíamos frecuentar (generalmente cada uno por su cuenta) y al que caímos de pura casualidad los 2, cabe explicar que yo había ido solo ahí porque previamente la había invitado a salir y ella me dijo que no podía salir de su casa. Se imaginarán mi cara de sorpresa al verla ahí bien divertida con sus amigas tomándose fotos. Para una cosa si puedo decir que era buenísima: conseguía lo que quería, aunque muchas veces buscaba arrimarse a algún chivo expiatorio que esté a la mano... entiendo lo que piensan, mis queridos lectores, muchas veces fui yo ese cojudo que caía ante sus peticiones. Tampoco tendrán que pensar mucho para fui yo su fotógrafo oficial aquella noche y, aunque traté de asegurarme con una foto con ella siquiera, nunca aparecí en su galería.
Casi finalizando el ciclo un buen amigo mío, de esos 'causitas' que se caracterizan por organizan 'los tonos', me invitó al que él organizaba por fin de ciclo. Era de mi círculo de amigos, mas no el de ella, así que se puede deducir ella no estaba invitada. Este amigo me dijo que si quería podía invitar a alguien, ya que por ser su pata, me podía dar una entrada doble a la zona VIP. La primera imagen que tuve fue la cara de ella tras decirle que podía estar en 'el tono de fin de ciclo' e incluso en zona VIP... Entonces me vino la inquietud: ¿vale la pena?
¿Vale la pena darle ese premio a alguien que, según yo, no hizo los méritos necesarios? ¿Vale ella la entrada VIP para que se vuelva a lucir en su galería de imágenes con amigas de ella que muy probablemente si lleguen a ir y no conmigo? Yo creo que la respuesta a ambas respuestas es no. Si eso es suficiente para considerarme un resentido, pues admito mi delito. Pero díganme acaso si ustedes no actuarían de la misma manera?
Para dar cerrada la historia, esa noche fui solo y la pasé de puta madre!
Quasimodo.
1 comentario:
Hola mi estimado Cuasi, es la primera vez que leo tu blog y si, soy de los que piensan es que el sabia hacer esto?? jajaja bueno ya entrando en tema: me parece que la vida es mucho mas simple que si alguien merece o no algo, es simplemente si quieres o no hacerlo lo cual la vuelve muy simple y a la vez muy pero muy dificil, asi que ojo con eso creo que las decisiones mas simples a veces son las mas dificiles de tomar, y aqui entra un rollo existencial sobre el hecho de actuar libremente y ser responsable por tus decisiones en el que no quiero entrar, y bueno si insististe con la mentada chica pues simplemente era por que querias sea por ilusion, esperanzas o simplemente calentura pero era lo que querias, y solo tu pudiste decidir dejar de hacerlo, tambien me ha pasado lo mismo (si tu eres cuasimodo creo que yo puedo ser el monstruo del pantano verdad?) y llegas a un punto donde simplemente ya no quieres seguir intentandolo por despecho, colera, resentimiento o por que se aparecio una mejor pero es simplemente que decidiste que no va mas
y si, cuando lo haces generalmente lo pasas de la puta madre
genial el blog ya entre mis "must read"
Grub
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