
A ver, por dónde podría empezar esta entrada... ¡Ah, ya sé!
Recordar es volver a vivir...
La verdad no sé si quisiera 'volver a vivir' algunas cosas que, sin embargo, vienen a mi mente de una manera tan conchuda y maliciosa que me resulta tan difícil como desagradable sacarlas a patadas, aunque me gustaría, y que permito -que quede constancia que es en contra de mi voluntad- que me lleven a ciertos lugares que buenamente hubiera querido olvidar de una vez por todas.
Hay ciertas cosas, y circunstancias, que marcan una relación de pareja (o cuasi-relaciones, como las que tuvo el errante la mayoría de las veces). Son aquellas mismas cosas o circunstancias que queremos ver enterradas al momento que nuestras relaciones, o cuasi-relaciones, terminan. Suena fácil decirlo, pero la verdad es que éstas quedan en un sector de nuestra mente 'ocupando espacio en disco' -y soy informático, que quieren?- que bien puede ser utilizado para otros fines.
Hoy quiero escribir sobre éstos recuerdos porque, justamente hoy, me topé con varios de ellos. Es curioso como tu memoria te juega esas pasadas sin que te des cuenta y sin tu conscentimiento. Cuando crees que todo va bien por tu vida, que es el día perfecto, el sol brilla más que nunca y el cielo es azul (por decirlo de algún modo, encontrar eso en Lima es algo difícil) de pronto suena en la radio de la combi 'aquella canción' (aquella maldita canción, valga la aclaración) y entonces tu mente, cual reguero de pólvora empieza a realizar algunas conexiones entre situaciones y personas, entre hechos y 'deshechos' y de pronto... Kaboom! Aquella puerta de metal que protege aquellas experiencias que creías olvidadas se desploma y las deja escapar, cual Prision Break.
Pasaba la combi por un lugar y me acordé de pronto de 'alguien', entonces cerré mis ojos y me propuse olvidar eso. Como si el mundo se hubiera propuesto 'malograrme' la noche, en mi walkman empeazó a sonar una canción que -oh coincidencia!- le gusta a ella también (no es una canción de 'nosotros', la canción me gustaba incluso antes de saber que a ella le gustaba, eso es lo que da más bronca). Cerré mis ojos fuertemente para quedarme dormido a la fuerza y la receta dio la razón.
Desperté a una cuadra de mi casa y llegué a ella más 'fresco'. Encendí mi pc, entré al messenger y la encontré conectada (si, aún después del chote, la tengo en mi lista de contacto: masoquismo creo que se llama). Procuré no decirle nada y seguir con mi día (o lo que quedaba de él) como si nada hubiera pasado.
Al terminar una relación, de lo único que no puedes deshacerte son, justamente, los recuerdos (sean éstos buenos o malos), así que (caballero nomás!) a disfrutar aquellos que nos trajeron felicidad en su momento y procurar aprender de aquellos que, por el contrario, nos dieron alguna desazón, al fin y al cabo son parte de nuestra vida y hasta los malos recuerdos, forman parte de nuestra identidad.
En cuanto a mi? Me seguirá gustando Unwell de Matchbox20, seguiré viajando en la misma combi y la seguiré teniendo conectada al messenger (aunque casi ni me hable con ella). Como alguna vez le dije a una amiga entre copas cuando renegaba de su experiencia: "sólo alquien que es tonto se martiriza por alguna mala experiencia, aquel que es inteligente -y creo que tú lo eres- puede llegar a aprender de ella".
Hay ciertas cosas, y circunstancias, que marcan una relación de pareja (o cuasi-relaciones, como las que tuvo el errante la mayoría de las veces). Son aquellas mismas cosas o circunstancias que queremos ver enterradas al momento que nuestras relaciones, o cuasi-relaciones, terminan. Suena fácil decirlo, pero la verdad es que éstas quedan en un sector de nuestra mente 'ocupando espacio en disco' -y soy informático, que quieren?- que bien puede ser utilizado para otros fines.
Hoy quiero escribir sobre éstos recuerdos porque, justamente hoy, me topé con varios de ellos. Es curioso como tu memoria te juega esas pasadas sin que te des cuenta y sin tu conscentimiento. Cuando crees que todo va bien por tu vida, que es el día perfecto, el sol brilla más que nunca y el cielo es azul (por decirlo de algún modo, encontrar eso en Lima es algo difícil) de pronto suena en la radio de la combi 'aquella canción' (aquella maldita canción, valga la aclaración) y entonces tu mente, cual reguero de pólvora empieza a realizar algunas conexiones entre situaciones y personas, entre hechos y 'deshechos' y de pronto... Kaboom! Aquella puerta de metal que protege aquellas experiencias que creías olvidadas se desploma y las deja escapar, cual Prision Break.
Pasaba la combi por un lugar y me acordé de pronto de 'alguien', entonces cerré mis ojos y me propuse olvidar eso. Como si el mundo se hubiera propuesto 'malograrme' la noche, en mi walkman empeazó a sonar una canción que -oh coincidencia!- le gusta a ella también (no es una canción de 'nosotros', la canción me gustaba incluso antes de saber que a ella le gustaba, eso es lo que da más bronca). Cerré mis ojos fuertemente para quedarme dormido a la fuerza y la receta dio la razón.
Desperté a una cuadra de mi casa y llegué a ella más 'fresco'. Encendí mi pc, entré al messenger y la encontré conectada (si, aún después del chote, la tengo en mi lista de contacto: masoquismo creo que se llama). Procuré no decirle nada y seguir con mi día (o lo que quedaba de él) como si nada hubiera pasado.
Al terminar una relación, de lo único que no puedes deshacerte son, justamente, los recuerdos (sean éstos buenos o malos), así que (caballero nomás!) a disfrutar aquellos que nos trajeron felicidad en su momento y procurar aprender de aquellos que, por el contrario, nos dieron alguna desazón, al fin y al cabo son parte de nuestra vida y hasta los malos recuerdos, forman parte de nuestra identidad.
En cuanto a mi? Me seguirá gustando Unwell de Matchbox20, seguiré viajando en la misma combi y la seguiré teniendo conectada al messenger (aunque casi ni me hable con ella). Como alguna vez le dije a una amiga entre copas cuando renegaba de su experiencia: "sólo alquien que es tonto se martiriza por alguna mala experiencia, aquel que es inteligente -y creo que tú lo eres- puede llegar a aprender de ella".
Quasimodo
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